La campaña electoral británica está lejos de ser un jardín de rosas entre el Brexit, el invierno, el voto táctico. Nadie imaginó hasta ahora que el principal problema sería para el laborista Jeremy Corbyn y no para el imprevisible y excéntrico conservador primer ministro Boris Johnson. Dos diputados laboristas, que se han vuelto independientes, pidieron este jueves votar “contra Jeremy Corbynporque no está preparado para ser primer ministro” y “es antisemita”. “Hay que votar Boris”, aseguran.

La saga comenzó em la noche del miércoles con la renuncia del número dos del partido, Tom Watson, un pro europeo, que abandonó a Corbyn pero no la política. Este jueves el ex diputado laborista Ian Austin, ex ayudante del ex primer ministro Gordon Brown, urgió a los laboristas a apoyar a los conservadores, en una extraordinaria y conmovedora entrevista con Kay Burley, la periodista de Sky News.

Al mediodía, John Woodcock, que no se presentará a su reelección como legislador laborista, se sumó diciendo que votará a los conservadores, a pesar de ser un laborista toda su vida.

“El país está frente a una gran opción y solo hay dos personas que pueden ser primer ministro el 13 de diciembre y yo he llegado a la conclusión que no puede ser Jeremy Corbyn. Debe ser Boris Johnson”, dijo Ian Austin ante la sorprendida periodista, que se quedó muda.

Este diputado de 54 años, adoptado por una familia judía, piensa que “gente como Jeremy Corbyn y John McDonnell pasaron toda su tiempo en política trabajando, defendiendo, apoyando toda clase de extremismos. En algunos casos terroristas y antisemitas”, dijo el legislador.

“En cada oportunidad, el apoyó a los enemigos del país, ya sea el IRA durante los Troubles (en Irlanda del Norte) o llamando a Hamas y Hezbollah sus amigos o parloteando a Putin, que mandó a dos asesinos al país, a Salisbury”, aclaró, en relación al caso del ex espía ruso envenenado en Gran Bretaña.

El primer ministro británico Boris Johnson, de campaña en una fábrica de papas fritas en Irlanda del Norte, este jueves. /DPA

“No pienso que él ame al país, no creo que sea un patriota. Lo he pensado larga y duramente”, dijo Ian, completamente conmovido y en absoluto silencio en el estudio televisivo.

El ex ministro de comunidades y colectividades locales laborista dijo que se le rompe el corazón. “Lo que pasa en el laborismo es un desastre. Es un desastre para nuestro país. Yo estoy en desacuerdo con muchas de las cosas de los conservadores pero no puedo decir que no son aptos para dirigir un país. Tengo que se honesto sobre esto”, confesó Austin.

El padre adoptivo de Austin era un sobreviviente del Holocausto y sus tías y abuelas murieron en manos de los nazis. Jeremy Corbyn tiene un serio problema de antisemitismo en el partido, que no ha conseguido superar desde que asumió su liderazgo. El diario judío Jewish Chronicle en Londres llamó a todos sus lectores, judios y no, a no votar por él por su antisemitismo.

“Yo me uní al laborismo para combatir el racismo y no puedo creer que me tengo que ir para combatir el racismo también”, dijo Austin, cuya banca en Wolverhampton va a ser vital en la elección.

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Pronto la noticia conmovió a la campaña. Arruinó el paso de Jeremy Corbyn por Liverpool y entusiasmó el de Boris Johnson por una destilería de Escocia.

Cuando no se habían acabado las olas, se sumó a Ian Austin otro diputado laborista, que renunció a ser reelegido. Se llama John Woodcock.

“Hay solo dos personas que van a ser primer ministro después de esta elección. Es Boris Johnson o Jeremy Corbyn. Nosotros pedimos a nuestros amigos en el partido laborista que no lo dejen decidir hasta demasiado tarde. La opción de mantener a Jeremy Corbyn lejos de Downing St, de frenar que sus manos toquen los niveles de seguridad nacional y defensa debe ser votar conservadores en esta elección y eso es lo que haré”, dijo.

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Desde febrero de este año, al menos 9 diputados laboristas abandonaron el partido acusando a Jeremy Corbyn de antisemitismo y “entrismo”. No estaban de acuerdo ni con la dirección del partido, ni con la economía ni con la seguridad nacional. Corbyn es un trotskista, elegido por el distrito de Islington, casado con una mexicana, dirigente del movimiento “Stop the war” en la guerra contra Irak, que nunca ha definido su posición sobre el Brexit pero ahora apoya un referéndum para resolverlo.

La decisión de los diputados de pronunciarse contra Jeremy Corbyn es un regalo de Navidad para Boris Johnson pero va a tener fuertes repercusiones en el electorado. Su voz puede ser crítica para quitarle votos a Corbyn de los pro europeos y las familias judías que apoyaban el laborismo.

Los conservadores están tratando de centralizar la atención de lo que dicen los diputados disidentes mientras los laboristas creen que “es una triste decisión”. Un nuevo elector está surgiendo: laboristas en el corazón pero no dispuestos a votar por Jeremy Corbyn porque no se sienten representados en sus valores ni en su proyecto.

París, corresponsal

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original