Francia continúa horrorizada ante el atentado terrorista islamista que decapitó a Samuel Paty, un profesor de historia, por enseñar la libertad de expresión y la laicidad, las bases de la república de Francia, a sus alumnos de liceo de 13 años. El atacante fue un checheno de 18 años, nacido en Rusia y refugiado político en Evreux, en Normandía, desconocido para los servicios secretos, en nombre del islam radical.

La justicia lo ha acusado por “asesinato en relación con una empresa terrorista” y “asociación de criminales terroristas”, según el procurador antiterrorista Jean Francois Ricard. Un crimen que va a tener un enorme impacto en la educación en Francia, la protección de sus profesores y el laico vínculo entre los musulmanes en el país y la república.

La escuela en Francia es la columna vertebral de la República, donde forman a sus ciudadanos libres, crean o no en una religión. El asesinato de un educador es un llamado al odio y a la peligrosa división comunitaria, cuando muchos musulmanes salafistas no quieren enviar a sus hijas al colegio o a las clases de gimnasia y natación.

'Soy docente', rezan los carteles de un grupo de profesoras, en apoyo a su colega decapitado el viernes frente al colegio donde daba clases. Foto: AFP

Ni siquiera su familia chechena conocía su radicalización. Diez personas se encuentran en “garde a vue” (detención provisional), incluyendo su madre, su hermano menor, sus abuelos, el padre de la alumna que denunció al profesor en Internet y un hombre que lo difundió, fichado por los servicios secretos por radicalización islamista , y otro padre.

El último detenido no ha sido identificado. La hermana del productor del video viajó a Siria para sumarse al grupo yihadista ISIS.

Quién era el profesor

Samuel Paty, un profesor de historia y geografía de 47 años, fue decapitado el viernes por Abdoulak Abouyezidvitch A., un agente de seguridad de empresas, de 18 años, que fue abatido por la policía con 11 tiros en un barrio residencial de Val d'Oise, en las afueras de París, luego de atribuirse el atentado mostrando su cabeza decapitada en las redes sociales.

Un acto horroroso, que comenzó a desarrollarse el 4 de octubre, paso a paso. Fue cuando el profesor Paty decidió, en su clase de instrucción cívica, explicar la libertad de expresión mostrando las caricaturas del Profeta Mahoma, publicadas en la revista satírica Charlie Hebdo, a sus alumnos del liceo en Conflans Sainte Honorine, en Yvelines, a 35 kilómetros de París.

'Libertad, igualdad, fraternidad', reza el cartel an la escuela donde daba clases el profesor asesinado por un extremista islámico. Foto: AFP

Pidió a los alumnos musulmanes que se retiraran de la clase porque podrían ver 'imágenes ofensivas a sus creencias”. Una joven de 13 años, musulmana, se negó a hacerlo y permaneció en el aula.

Dos días después el padre de la alumna subió un video a YouTube pidiendo solidaridad en la movilización para echar al profesor. Simultáneamente se dirigió, con su hija, el 8 de octubre a la policía a para denunciar a Samuel Paty por “pornografía frente a menores”.

El relato de su hija decía que había mostrado a los alumnos al Profeta Mahoma desnudo a los menores en la clase. Paty fue convocado a la policía el 12 de octubre, explicó su clase y simultáneamente denunció a los que lo atacaban por “difamación y denuncia calumniosa”. La directora del liceo convocó a los dos padres que exigían que el profesor dimitiera.

Dos días después, el mismo padre publicó el nombre del profesor, su dirección y su teléfono en las redes sociales. Su video fue transmitido en diferentes mezquitas de Francia, a la hora de las oraciones. Lo vieron inicialmente por 27.000 personas, entre ellos, el terrorista que llevó adelante la decapitación.

Una muerte anunciada

Así comienza la historia de una muerte anunciada. El profesor fue amenazado de muerte, al igual que sus compañeros de liceo. El terrorista llegó el viernes pasado al colegio, antes de la salida de la clase. Comenzó a preguntar quién era el profesor Samuel a los propios alumnos. Cuando Samuel sale del colegio es identificado.

El terrorista lo ataca en el abdomen, en la cabeza y lo decapita en las cercanías del liceo. Luego sube un macabro video a Twitter, a su cuenta Tchétchène 270, con la cabeza del profesor asesinado, con una violenta reivindicación. ”Macron, yo ejecuté a uno de tus perros del infierno”, era su mensaje en las redes.

'Yo soy Samuel', homenajes al profesor asesinado en otro ataque que conmueve a Francia. Foto: AFP

El liceo llamó a la policía, luego que algunos alumnos denunciaron la presencia de un extraño preguntando por el profesor. Cuando llegaron , Abdoulak Anzorovov ya había cometido su monstruoso acto. Caminaba por un barrio arbolado y residencial en la comuna vecina en Val d'Oise , con dos cuchillos ensangrentados.

La policía de la brigada criminal le ordenó detenerse, largar el cuchillo. Abdoulak gritó: “Alá es Grande”, intentó atacar a los policías y fue abatido de once tiros. Los vecinos grababan desde sus balcones los gritos y su muerte en vivo en Ergany, a media hora de Paris. Eran las 5 y media de la tarde. El país enfrentaba un acto de odio, que nada tenía que envidiar a la masacre de los periodistas de Charlie Hebdo y a los atentados que le sucedieron desde el 2015. El drama tenía como objetivo esta vez a los profesores, a la educación, el alma de Francia.

Quién era el atacante

El procurador antiterrorista detalló el sábado la agenda del asesinato, cuando centenares de franceses se autoconvocaban frente al liceo para depositar flores y rendir homenaje a un profesor ”calmo, pedagogo, amable”, que había muerto en nombre de la libertad de expresión. Un barrio shockeado por la barbarie, con mucha gente como testigos directos y con un grupo de psicólogos, en célula de crisis, ayudándolos.

Según el funcionario, el terrorista se encontraba delante del liceo en la tarde del viernes y había pedido a los alumnos que le marcaran al profesor. En su teléfono encontraron un texto de reivindicación del atentado, escrito a las 12.57, y una macabra fotografía de su víctima, a las 16.57 del viernes.

Laurent Brosse, alcalde de Conflans-Sainte-Honorine, donde ocurrió el ataque del viernes, y otras autoridades, en un homenaje, este sábado, al profesor asesinado. Foto: AP

Había recibido una carta de residencia de la prefectura de la policía el pasado 4 de marzo. Sus padres le habían comprado un auto para que fuera a trabajar como agente de seguridad. Había llegado a Francia cuando tenía 6 años, huyendo con su familia de la guerra civil en Chechenia.

El padre de la alumna, que permaneció en la clase y luego informó a este hombre sobre la clase con las caricaturas, está en el corazón de la investigación. Fue arrestado en Chanteloup les Vignes y quedó en detención provisoria junto a otra persona radicalizada y fichada por los servicios de inteligencia.

Homenaje en el colegio

Después de la visita del presidente Emmanuel Macron al liceo el viernes mismo para confortar a sus profesores y su famosa frase: ”No pasarán, no nos dividirán”, centenares de alumnos, profesores y estudiantes con sus padres llegaron de toda la región espontáneamente el sábado a Bois d'Aulne para rendirle homenaje y reivindicar la libertad y la república que la garantiza.

“Je suis Samuel” (Yo soy Samuel) eran los carteles que mostraban sus alumnos, en lágrimas. Un réplica del “Je suis Charlie”, que se impuso en Francia cuando dos terroristas del ISIS asesinaron a los periodistas de Charlie Hebdo, en el 2015. A ellos se sumaron sus padres y otras profesoras.

Pero muchos alumnos no quieren regresar al colegio. “Yo no puedo creer que al profesor de mi hijo le cortaron la cabeza”, dijo un padre en la manifestación. ”Mi hijo va a este colegio y no quiere regresar nunca más”, afirmó.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, visitó el mismo viernes el colegio donde enseñaba el profesor asesinado. Foto: EFE

Marcial tiene 16 años y va al mismo liceo. Tuvo de profesor a Monsieur Paty hace 3 años. “Cuando yo vi en la televisión “Profesor, Bois d'Aulne- decapitación, establecí el lazo directo: 'Es el señor Paty”, contó. Se enteró cuando regresaba de su entrenamiento de fútbol.

Virginie fue su alumna también y recordó que todos los años, desde el 2015, “Monsieur Paty hacia lo mismo”. “Era para hablar de la libertad en relación con el atentado de Charlie Hebdo. El mostraba las imágenes, las caricaturas”, recordó.

Existe ahora el riesgo de autocensura de los propios profesores, que sienten una amenaza cuando enseñan. “Matar a un profesor es matar la voluntad de abrir el mundo a los chicos. A nivel de símbolo, no hay nada peor que matar a un profesor”, dijo Iannis Roder, que enseña hace 20 años en un colegio de Seine Saint Denis, un barrio de inmigrantes, a cinco minutos de Paris.

La laicidad el alma de Francia

“La educación fue golpeada en pleno corazón”, describió el ex presidente Francois Hollande. “Estamos en una guerra larga contra el terrorismo islamista. Debemos vivir con esto pero combatir este fenómeno y pensar que habrá todas otras víctimas. Debemos preparar a los franceses a esto”, dijo el ex jefe de Estado. “Hemos ganado batallas pero no hemos ganado la guerra”, finalizó.

Francia defiende su ley de laicidad, fundada en 1905. No es otra cosa que una clara separación de la iglesia del Estado.

“La república asegura la libertad de conciencia. Ella garantiza el libre ejercicio de cultos bajo la única restricción establecida en el interés del orden público”. Es un conjunto de principios constitucionales que separa el poder político de las organizaciones religiosas. La república no reconoce ni paga ni subvenciona a ningún culto pero no combate ninguna religión.

'Soy profesora y seguiré enseñando la libertad de expresión', reza el cartel, durante una movilización de repudio al atentado del viernes. Foto: AFP

Pero los salafistas musulmanes yihadistas, una versión rigorista del islam que apoya la guerra santa, considera a la laicidad un ataque a su propia religión. Su objetivo es la escuela republicana, que no permite en su interior los signos religiosos y acepta la blasfemia, un “delito” que se paga con la pena de muerte para los yihadistas y el Islam radical en Arabia Saudita y Pakistán.

El miércoles se celebrará un homenaje nacional en todo el país, encabezado por el presidente Emmanuel Macron.

Conmoción entre los musulmanes

Los musulmanes de Francia reaccionaron horrorizados ante este nuevo acto terrorista, que ellos pagan con sospechas en su trabajo, en la calle, en los servicios públicos, en la búsqueda de un empleo.

“Cada vez que hay un atentado, hay crispación en nuestra comunidad y entre los refugiados. Tememos que nos estigmaticen. No todos entienden que el yihadismo no es islam, que nuestra religión es moderada, respetuosa de otra creencia, que el profeta hubiera condenado este acto monstruoso”, dijo Mohammed, un refugiado político sudanés desde Nancy, que firmó el “contrato republicano” que exige Francia a los que llegan en busca de asilo.

El gran imán de Bordeaux, Tarek Oubrou afirmó que “Dios ha dado el permiso al hombre de caricaturizar lo divino. Teológicamente está establecido en los textos”. Llamó “a mantenerse unidos” y 'no ceder a la división”.

La familia del terrorista también se mostró horrorizada ante el acto. Un tío del atacante expresó sus “condolencias a la familia de la víctima y toda Francia. Esperamos que las acepten”. “La comunidad chechena no es así. Estamos agradecidos a Francia. Hay alguien detrás de este chico. Es Internet, las redes sociales. No era así”, dijo a la cadena BFMTV.

Marcha el domingo

Charlie Hebdo convocó al país a un homenaje en la place de la Republique, el domingo a las 3 de la tarde. Un apoyo 'al cuerpo de profesores, por la libertad, contra el terror”, es la convocatoria.

La redacción de la revista emitió un comunicado para expresar “su sentimiento de horror y rebelión después que un profesor en el ejercicio de su profesión fue asesinado por un fanático religioso. Nosotros expresamos nuestro más vivo sostén a la familia, a los próximos y a los profesores. La intolerancia viene de franquear un nuevo paso y parece no recular por nada para imponer su terror en el país. Solo la determinación del poder político y la solidaridad de todos hará fracasar esta ideología fascista”, escribió Charlie Hebdo.

A la movilización se han sumado los políticos: desde la izquierda con Jean Luc Melenchon al ex primer ministro Manuel Valls.

El ministro de Educación Jean Michel Blanquer expresó su solidaridad para todos los profesores de Francia. “Este acto tiene raíces. Es el odio, el odio a la República. Hay claramente enemigos de la república y contra la escuela. Porque la escuela es la columna vertebral de la República', dijo. ”Es por eso que nuestra respuesta debe estar a la altura. Una estrategia republicana se pondrá en marcha frente a este acto odioso”, concluyó.

El mayor desafío será no solo frenar la división sino el miedo de los profesores a dar clase con libertad y sin presiones en las escuelas de Francia.

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París, corresponsal

CB​

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original