Para ver en acción a los equipos argentinos habrá que esperar hasta el jueves, pero qué son dos días más cuando la espera lleva seis meses: esta tarde, a partir de las 19.15, se reanudará la fase de grupos de la Copa Libertadores, interrumpida durante la disputa de la fecha 3, lo que será no sólo el regreso del fútbol a nivel continental, sino también un campo de pruebas para ver hasta qué punto son efectivas las medidas de seguridad y qué tan factible es que la Liga Profesional argentina y las Eliminatorias puedan disputarse en octubre.

Por lo pronto, Conmebol ha establecido ciertas pautas, como la de financiar los chárters en los que se trasladarán los equipos, limitar el tiempo que pueden permanecer en el país al que arriban o ampliar a 50 el número de jugadores que pueden ser incluidos en la lista de buena fe, nómina pasible de ser modificada incluso hasta semifinales. Se trata de licencias extraordinarias, justificadas por una situación epidemiológica que todavía está lejos de ser la más conveniente para reanudar la competencia en Sudamérica; sin embargo, la industria del fútbol prefiere asumir los riesgos antes de seguir de receso a la espera de que las condiciones mejoren.

Fuente: La Gaceta Salta >> lea el artículo original