Las organizaciones indígenas de Ecuador aseguran que lograron movilizar a más de 70.000 personas contra las medidas económicas de Lenín Moreno. Una convocatoria que ya comparan con la gran revuelta de principios de los 90 que obligó al entonces presidente, Rodrigo Borja, a aceptar varias exigencias.

Las organizaciones indígenas ecuatorianas ya comparan las movilizaciones actuales contra el presidente, Lenín Moreno, con el gran 'levantamiento' de los pueblos originarios en 1990, cuando la entonces flamante Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) logró revolucionar el escenario político del país suramericano.

Protestas en <strong><a href=Ecuador' title='Protestas en Ecuador'>© REUTERS / Henry RomeroIndígenas rechazan la postura de la OEA ante la crisis de EcuadorA una semana del comienzo de las protestas contra las medidas económicas del mandatario, más de 20.000 indígenas se movilizaron en Quito. En varias ciudades, incluso, los manifestantes tomaron edificios públicos durante varias horas.

'Este paro general prácticamente se convierte en el segundo levantamiento indígena', dijo a Sputnik Andrés Tapia, integrante de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae).

La referencia es a las manifestaciones que comenzaron el 28 de mayo de 1990, cuando un grupo de indígenas tomó la iglesia de Santo Domingo, en el centro de Quito, un hito que marcó el inicio de una época en que los movimientos indígenas, representados por la Conaie y más tarde también por el partido político Pachakutik, fueron protagonistas del debate político.

Aquel levantamiento de 1990 también obligó al entonces presidente, Rodrigo Borja, a aceptar una negociación con los indígenas, que lograron concretar algunas de sus reivindicaciones, como la declaratoria de Ecuador como un 'Estado plurinacional', el establecimiento de un sistema educativo 'intercultural bilingüe' y el reconocimiento de territorios indígenas por parte del Estado.

Protestas en <strong><a href=Ecuador' title='Protestas en Ecuador'>© AFP 2019 / Martin BernettiEstas son las posibles consecuencias de las protestas en EcuadorTapia remarcó que, desde aquel primer levantamiento, el movimiento indígena se consolidó como 'un actor protagónico de la vida política', siendo parte de 'los procesos de cambio y lucha social' que se han dado en Ecuador.

La alta convocatoria que lograron las movilizaciones contra las medidas de Moreno es, según Tapia, una demostración de la importancia que los indígenas siguen teniendo en el escenario político. De hecho, entre los 20.000 manifestantes en Quito y los demás en las 24 provincias ecuatorianas, la Conaie estima que se movilizaron más de 70.000 indígenas.

El rechazo a los 'infiltrados'

A medida que las movilizaciones indígenas se fueron tornando más concurridas, se incrementó la preocupación de las organizaciones porIndígenas%20ecuatorianos expulsan a infiltrados en su manifestación' target='_blank' rel='noopener'> la presencia de 'infiltrados' dentro de las marchas.

En una rueda de prensa el martes 8, el dirigente del Movimiento Indígena Campesino de Cotopaxi (MICC) Leónidas Iza anunció que las organizaciones habían resuelto establecer un 'control absoluto' de los participantes de las movilizaciones para evitar la presencia de personas externas a las organizaciones que concurren a las marchas para provocar destrozos o enfrentamiento con la Policía.

'Cualquier infiltrado que se identifique será sometido a la Justicia indígena', anunció Iza a los medios, remarcando que acciones como el ataque a la sede de la Contraloría General, en Quito, 'no son una acción del movimiento indígena'.

Tapia, por su parte, añadió que 'el movimiento indígena tiene un objetivo político y se concentra en ello: la defensa por los territorios y la lucha contra el paquetazo implementado por el Gobierno. Cualquier acto contrario a ello o de vandalismo no es parte de la agenda y la plataforma que hemos venido trabajando'.

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