El zaguero paraguayo Junior Alonso se terminó quedando con un lugar entre los titulares del equipo de Miguel Russo que se consagró campeón de la Superliga en el mano a mano final con River. Pero su continuidad en Boca después del 30 de junio está más que complicada. ¿Por qué? El desfasaje económico, el alto valor de su ficha (3.5 millones de euros), la incertidumbre por la vuelta del fútbol y todo lo que le tocó vivir a nivel familiar en el inicio de la pandemia por el coronavirus, con dos meses alejado de sus familiares, llevaron a un terreno complejo la chance de volver a verlo vestido con la camiseta azul y oro.

'Como Consejo de fútbol, hemos estado muy a gusto con la respuesta deportiva de Junior Alonso. Ha sido uno de los jugadores que mejor ha respondido a la obligación y a nuestra llegada. Ahora bien, hay unas situaciones puntuales y personales. El jugador ha manifestado tener algunos problemas personales para continuar en el club, y aunque nuestro vicepresidente (Juan Román Riquelme) se ha puesto a la orden de Alonso, me parece que esto va a ser una dificultad aun mayor que la económica para poder tenerlo con nosotros', fue la mirada de Jorge Bermúdez en declaraciones en Fox Sports. El colombiano no anunció la partida del jugador paraguayo, pero esgrimió un panorama complejo.

Junior Alonso regresó a Paraguay hace una semana. (Foto: Prensa Boca/ Javier Garcia Martino).

'Solo quiero estar con mi familia en este momento. El club se portó súper bien conmigo y ellos entendieron mi posición', manifestó Alonso desde Asunción, donde viajó para reencontrarse con sus afectos. De paso, descartó el rumor sobre un posible interés de Olimpia de Paraguay para contratarlo: 'No tengo ofertas. Todo está parado. El futuro es incierto y la decisión es personal'.

Lo cierto es que Alonso, que forma parte de la selección de Paraguay, había llegado a Boca a préstamo desde Celta de Vigo (Nicolás Burdisso fue quien lo contactó) y todavía le queda un año más de contrato con el Lille de Francia (dueño de su ficha), que piensa negociarlo en este contexto complejo en la economía mundial y en el fútbol en particular.

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Con 27 años, Alonso llegó a Boca para ganarse un lugar, posicionarse de cara al inicio de unas Eliminatorias que nunca comenzaron y darle otro giro más elevado a su carrera. Le costó jugar en el arranque, pero en el cierre de la Superliga encontró un lugar en el once titular ante las ausencias de Carlos Izquierdoz (por sanción) y de Lisandro López (por lesión). Eso llevó a Miguel Russo a pedir por su continuidad.

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Pero la pandemia por el Covid-19 conspiró con todas las intenciones del club. A un escenario complejo en lo económico se le sumó el freno de las operaciones que Boca pensaba cerrar para lograr ingresos (por las ventas de Lucas Olaza al Celta y de Agustín Almendra a un club de la MLS) y cumplir con la opción de compra del paraguayo.

Junior Alonso e Iván Marcone en un entrenamiento de Boca en Casa Amarilla. (Foto German Garcia Adrasti).

Y hubo más: el contrato con tope dólar para cualquier extranjero es un drama para los futbolistas extranjeros en clubes argentinos, porque cobran en pesos y sacar el dinero en la moneda norteamericana se devalúa todavía más. En el último año, por la devaluación, todos percibieron un 30 por ciento menos de lo que habían firmado al llegar.

Además está el tema familiar. Alonso tuvo un cruce público con funcionarios de Paraguay por el retorno a su país. Y en la intimidad, después de varias charlas con Miguel Russo, contó que le pesó mucho estar lejos de su familia (en particular de sus dos hijos) y de su círculo más cercano. 

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'Lo de Junior (Alonso) es un tema personal de él y estaba hablado con Russo, Riquelme y la dirigencia. Es un buen ser humano. Lo lamentamos porque es un gran jugador y se había adaptado bien en el equipo”, fue el mensaje que dejó el presidente Jorge Amor Ameal en Radio Rivadavia. La C.D. xeneize estuvo al tanto de la problemática familiar del paraguayo e intentó cooperar para que pudiera regresar a su país en medio de la pandemia. 

Carlos Izquierdoz y Lisandro López continúan en el club. (Foto: Juan José García)

En la cabeza de Russo, Alonso (jugó 33 partidos en el club) peleaba por la titularidad con los otros marcadores centrales de Boca. Pero el escenario también es incierto: ¿Cuándo vuelve el fútbol en la Argentina? ¿Cuándo se abrirá el mercado de pases? ¿Se justifica gastar 3.5 millones de euros en este contexto? Si bien en la intimidad no se animan a dar por terminada la negociación porque 'de acá hasta la vuelta de la competencia puede pasar de todo', al DT  de Boca ya le dijeron que planifique lo que resta del año sin el zaguero izquierdo paraguayo.

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Sin él, igual la defensa de Boca está cubierta. Es que, además de López también están Izquierdoz (otro jugador con el tema del dólar en su contrato a resolver), el peruano Carlos Zambrano y el juvenil Gastón Ávila, a quien Russo elogió y que ahora puede empezar a tener los minutos que se necesitan para ganar rodaje. Igual, a la espera de saber el calendario para el fútbol en el segundo semestre de 2020, en el Consejo de Fútbol no descartan incorporar a alguien en ese puesto. 

JCh.

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original